Propósitos de año nuevo ¡Efectivos!

Daniel Fajardo (archivo)

Daniel Fajardo (archivo)

Por Daniel Fajardo
Es común utilizar como pretexto “comercial” la llegada del año nuevo como bandera para intentar hacer un cambio en nosotros mismos. Pero suena más la historia del intento que la del éxito. ¿La razón? creo parte desde el planteamiento del mismo, por lo general nos dejamos llevar por la inercia de la temporada sin comprender lo que realmente consiste el querer hacer un cambio en tu vida.

Les comparto estas pequeñas reflexiones acerca de los puntos que podrían considerar al momento de realizar el decreto de un cambio mediante este camino.

Cuestión de concepto
Propósito viene de proponer y esto implica una acción, una de las principales confusiones que tenemos es que la mayoría decimos de palabra propósito pero en la mente tenemos la idea de deseo, deseos de año nuevo. Algo que por el simple acto de enunciar se tendría que cumplir.
El propósito representa una acción, es algo que tenemos que hacer y eso implica que tendrás que trabajar para conseguirlo.
¿Es posible cumplir un propósito?
Para que éste pueda lograrse es porque los medios para conseguirlo existen. Si tú piensas comprar un auto, lo primero que deberías checar antes de fijarte el propósito, ¿ganó lo suficiente para comprarme un coche?, si la respuesta es sí, adelante, que sea una de tus metas pero si no, pierdes tiempo proponiendo algo que sólo con el deseo y la ilusión quieres que se cumpla. Procura centrarte primero en las cosas en las cuales tienes los medios para conseguir, si lo haces serán propósitos más certeros y fáciles de conseguir.
¿Cómo hacer posible un propósito?
Al ser el propósito una acción implica movimiento y estrategia. Cuando nos proponemos bajar de peso pero en ningún momento incluimos una rutina de ejercicio a nuestra agenda del día es seguro que fracasaremos. Si no lo tienes ahora es porque hay algo que no estás haciendo y si lo hicieras simplemente lo conseguirás. ¿Qué tendrías que hacer diferente en tu vida para obtener algo que hoy, por no hacerlo, no lo tienes? Implica cambiar e integrar una nueva manera de hacer las cosas, proponer sin cambiar tus hábitos convertirá tu propósito en deseo.
Fijemos criterios, construir los cimientos puede ser mejor que pensar en el decorado
A veces nos vamos a lo macro, ¡quiero dejar de fumar! dicen algunos, pero ¿qué hay detrás del no fumar? Existen muchos previos que quizás no aprendemos a ver y que si desarrolláramos, podríamos conseguir logros a la largo mucho más significativos.
Si te propones dejar de fumar o bajar de peso, ¿qué podrías trabajar antes para conseguirlo? Simplemente algo que en apariencia suena aburrido y casi absurdo, el valor de la perseverancia o constancia. Si tu meta es hoy, voy a ser constante, y ¡lo logras en un periodo de tiempo!, entonces estarás listo para proponerte dejar de fumar. Comienza por crear bases, llegar a la meta es una ilusión cuando no construimos los medios para lograrlo.
¿Es lo que te hace feliz?
¿Qué tanto de lo que te propones te ayuda a ser una mejor persona y cuánto se refiere al qué dirán? ¡Qué si debes ser más delgado, más sociable, casarte! y tantas cosas que los demás dicen de nosotros y que relacionamos como una meta que en realidad,  es una distracción para las cosas que realmente te hacen ser feliz. Si te gusta ir al cine y te hace feliz, que ese sea tu propósito, ¡ir más al cine! ¿Insignificante? Quizás para muchos, para ti es tu prioridad, porque no hay propósito más importante en tu vida cada día que trabajar por ser feliz.
Todos los propósitos en el fondo se deben enfocar en ello. La felicidad es la única actividad que el hombre debe tener en mente, los propósitos son esos medios que nos proponemos para no convertir a esta finalidad en un deseo, es un propósito (acción).
Cuando tengas listo tu propósito y cumplas con todos los puntos antes citados, tómate un instante y piensa, ¿esto me hace feliz? Si la respuesta es sí, ¿qué mejor motivación podrías encontrar en ello para ser constante en el proceso?
Es muy significativo que quieras un cambio por motivo de la llegada de un año nuevo, pero no es el único momento en el que puedes conseguirlo, basta con decir quiero cambiar para que la llegada de ese año nuevo y una nueva vida ocurra en el momento que tú lo decidas.

Publicado el diciembre 31, 2013 en Transeúnte, Vitaminas para el corazón (y el alma). Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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